En nuestra conversación con Johanna Renckens de Rikolto, coordinadora del proyecto Camino a la Reactivación del Ecuador Agroalimentario (CREA) cofinanciado por la UE, nos explica por qué la rentabilidad es un factor determinante a la hora de evaluar las implicaciones de la regulación de los niveles de Cd en el cacao.

La iniciativa busca impulsar estrategias para el fortalecimiento y mejora de la competitividad, innovación e inserción en el mercado europeo de MIPYMES y organizaciones de productores ecuatorianos, para generar ingresos y empleo. 

El proyecto es implementando por la organización internacional Rikolto, con más de 40 años de experiencia en la transformación de cadenas de valor, el fortalecimiento de organizaciones de agricultores a pequeña escala y de actores de la cadena alimentaria en África, Asia, Europa y Latinoamérica.

CREA que es implementado en consorcio por ANFAB, COSPE, la Escuela Politécnica del Litoral y la Universidad de Lovaina prioriza ocho cadenas: aguacate, banano, cacao, café, guanába, guayusa, plátano verde y quinua.

 

Cuáles considera que son los efectos que ha tenido el reglamento de la Unión Europea 488/2014, el cual establece los límites máximos permitidos de Cadmio en chocolates, en la cadena de cacao y chocolates en Ecuador.

Uno de los grandes retos hasta ahora ha sido el costo vs beneficio: cuánto cuesta hacer las adaptaciones que sugiere la regulación y si es rentable para el productor.

En la parte de la exportación si sentimos que, al inicio, hubo una baja de exportación a Europa. Sin embargo, según lo que explican los expertos, fue también porque se está exportando más a Indonesia. Pero las regulaciones si han dificultado la exportación de cacao a Europa.

Queremos ver si estas regulaciones (cacao sin deforestación, reducción del Cd) son viables porque si el costo para el productor se vuelve demasiado alto y el precio que reciben desde los compradores de la UE no compensa, realmente no es sostenible a largo plazo. El costo de las regulaciones y de los nuevos requerimientos del mercado tienen que estar distribuidos en toda la cadena. Este es uno de los problemas más fuertes con el cual nos vamos a enfrentar.

¿En qué lugar se siente un mayor impacto?

El mayor impacto fue en Esmeraldas, Ecuador: hubo menos venta a empresas que venden en la Unión Europea. Al parecer, está bajando este efecto porque la mayoría de las organizaciones y empresas saben mezclar bien su cacao. Aunque lo que sí sigue siendo un problema es el cacao de origen y allí hay un impacto.

Hemos visto que, progresivamente, más chocolateros en Ecuador que venden en Europa están escogiendo las zonas con bajos niveles de Cd y disminuyen la compra en las zonas donde hay más.

¿Qué se debe hacer para mitigar el impacto?

Hay que trabajar con el sector privado para que se distribuya bien el costo y la ganancia. Por ejemplo en Rikolto en Bélgica estamos trabajando en una ‘Superlist’, que es una lista que de los retails más importantes en el país, y sirve para verificar como están en la parte de sostenibilidad y cómo están trabajando en las cadenas sur/norte. Allí se puede ver qué cadenas y retails pueden hacer un cambio en su negocio.

Este debate es un poco más político y global, pero es muy importante darlo para verificar los factores relacionados con el Cd y nuevas regulaciones del cacao sin deforestación.

¿Qué decirles a los cacaoteros que siguen adelante con esta apuesta?

Es muy importante que los productores tengan claro que no solamente es un tema de marketing, sino también de salud. Los niveles de Cd pueden afectar a los consumidores, así que es muy importante vender productos libres de CD, que no tengan impacto en la salud, aparte de lograr los requerimientos para el acceso al mercado Europeo.

¿Y a los investigadores?

Para nosotros es muy importante enfocarnos en temas como el costo vs beneficio. Esa es nuestra prioridad. Crear prácticas que sean fáciles de aplicar para pequeños productores. Si es un costo muy alto no se va a hacer y tampoco se puede mantener los subsidios para siempre.

Hay que salir del laboratorio y aplicarlo en la práctica diaria y de maneras más viables para los pequeños productores. También es importante involucrar más al sector público para lograr políticas efectivas que apoyen al pequeño productor y que promuevan un rol pro-activo del sector privado.