Una de las características del proyecto Clima LoCa es que están involucrados diversos como productores, empresas de cacao, y científicos con varias experticias como economistas, sociólogos, especialistas en suelo y recursos genéticos, en impactos de cambio climático, y comunicadores. La otra característica, es que trabajamos desde Colombia, Ecuador, Perú, Trinidad y Tobago, Bélgica, Francia, Países Bajos. Y todos, desde su experiencia y lugar de origen, tienen una meta en común: entender y mitigar los impactos negativos de la regulación de inocuidad del cadmio en el cacao y del cambio climático.

En nuestra primera edición del Newsletter ClimaLoCa en Acción, hablamos con Mirjam Pulleman, científica en suelos de la Alianza Bioversity y CIAT, y una de las líderes del proyecto, quien nos contó sobre las características de esta investigación regional que tiene a los pequeños productores cacaoteros y a sus fincas como protagonistas.

¿En qué se centra el proyecto Clima-Loca?

El proyecto aborda importantes desafíos relacionados con la resiliencia, la competitividad y la inclusión de los sectores de cacao en Colombia, Ecuador y Perú. Por resiliencia nos referimos a la capacidad de los productores y otros actores de la cadena de valor para mitigar los impactos negativos de la regulación de inocuidad de la UE, y otros países importadores, sobre el cadmio en el cacao, y del cambio climático.

Clima-LoCa inició a comienzos del año 2020 y cuenta con el apoyo financiero del programa DeSIRA, una plataforma global para la “Innovación inteligente para el desarrollo a través de la investigación en agricultura”, de la Unión Europea. La plataforma busca fortalecer la innovación agrícola a través de la participación de los usuarios finales y otros actores relevantes, para desarrollar y escalar soluciones basadas en ciencia sólida.

El proyecto tiene la ambición de contribuir al conocimiento sobre los sistemas sostenibles de producción de cacao a través de la investigación interdisciplinaria y participativa y a la movilización de resultados de investigación que involucren a agricultores, formuladores de políticas, actores de la cadena de valor e investigadores.

“Un productor de cacao debe integrar los aspectos sociales, económicos, ambientales y agronómicos para adaptar los sistemas de producción, y los investigadores también debemos brindar una visión más holística del sistema […]”

¿Qué hace la diferencia de este proyecto frente a otras iniciativas de investigación en cacao en la región?

El proyecto es diferente a otros proyectos en el sentido en que utilizamos un fuerte enfoque interdisciplinario, conectando a los científicos expertos en suelo y clima con los expertos en genética del cacao, científicos sociales, economistas, entre otros, para generar evaluaciones y soluciones que tienen en consideración los diferentes aspectos de la producción de cacao.

Un productor de cacao también debe integrar los aspectos sociales, económicos, ambientales y agronómicos para adaptar los sistemas de producción, y los investigadores también debemos brindar una visión más holística del sistema.

Otra diferencia es que Clima-LoCa se basa en la capacidad y el conocimiento que ya está disponible en los países, pero a un nivel bastante disperso. Integramos el conocimiento y los datos existentes y lo complementamos llenando la información importante y las lagunas de conocimiento y nos aseguramos de involucrar a los actores del sector en todas las etapas del proceso, desde el diseño de la investigación hasta la recopilación de datos y la difusión de los resultados.

¿En qué consiste el trabajo con los productores y los ensayos en campo?

En Clima-LoCa estamos construyendo una red regional de ensayos de investigación y sitios piloto en fincas de pequeños productores. Los dos tipos de experimentos de campo cubren diferentes zonas agroecológicas donde se produce el cacao en Colombia, Ecuador y Perú.

Los pilotajes en las fincas se realizan en estrecha colaboración con los agricultores, utilizando un enfoque participativo. Probaremos soluciones prometedoras para reducir la absorción de cadmio en el cacao tomando en consideración la realidad de los agricultores y evaluaremos los beneficios y limitaciones que tienen para adoptar diferentes prácticas potenciales de mitigación.

Esto puede incluir el uso de enmiendas del suelo o la evaluación de materiales genéticos para ver si estas tecnologías conducen a una reducción del cadmio en los granos de cacao, así como sus impactos en términos de productividad, fertilidad del suelo, etc. Se difundirán los resultados de los ensayos de investigación y los pilotos en fincas y, junto con los actores de la cadena de valor y las agencias de extensión, desarrollaremos una estrategia para apoyar la adopción y escalamiento de estrategias de mitigación.

¿Considera que los países estaban preparados para adaptarse al cambio en la normativa de seguridad sobre el cadmio de la UE y aprovechar la oportunidad de entrar al mercado europeo con su cacao fino aroma?

La regulación de seguridad alimentaria de la UE para el cadmio en el cacao se implementó a principios de 2019. Sin embargo, esta regulación no fue una sorpresa, los países sabían que vendría desde que se anunció una nueva norma en 2014. Inicialmente, los países intentaron evitar que se implementara la regulación, cuestionando la relevancia de la regulación para la salud del consumidor y preocupados por los impactos que tendría en los pequeños productores de cacao, que ya eran vulnerables.

Al mismo tiempo, las organizaciones nacionales de investigación, las universidades y el sector privado de los diferentes países iniciaron proyectos de investigación para desarrollar mapas nacionales de cadmio y evaluar tecnologías para reducir la absorción de cadmio en el cacao. Veo que los esfuerzos para colaborar a nivel regional están aumentando tanto a nivel político como en la comunidad de investigación.

Clima-LoCa definitivamente es una gran contribución en este sentido. El proyecto se desarrolló sobre la base de una agenda de investigación regional definida en colaboración con investigadores y partes interesadas de los tres países y con la participación de socios europeos.

¿La pandemia originada por el Covid-19 afectó en algún momento el desarrollo del proyecto?

Sí, la pandemia ha tenido un impacto en el proyecto y provocó algunos retrasos en su implementación que deben recuperarse en los próximos años. Especialmente las actividades de campo se complicaron por las restricciones de movilidad. Sin embargo, también hemos descubierto que en algunos casos se pueden aplicar formas alternativas de comunicación y recopilación de datos. Por ejemplo, hemos podido realizar con éxito entrevistas y cuestionarios con actores utilizando métodos virtuales. Y gracias a la maravillosa colaboración de los agricultores y otros socios locales, algunas de las campañas de muestreo en los sitios de campo continuaron y las muestras se enviaron a nuestros laboratorios para su posterior análisis.

Clima Loca está conformado por un equipo multidisciplinario que trabaja desde Bélgica, Francia, Países Bajos y los tres países del estudio. ¿Cuál es la importancia de tener un equipo con estas características?

El equipo del proyecto es diverso y complementario en términos de conocimientos, experiencias e infraestructura de investigación. Esto ha demostrado ser una gran ventaja. La colaboración entre los socios se ha desarrollado muy bien. También logramos vincular a un grupo de estudiantes de posgrado que contribuyen al proyecto a través de su investigación de tesis.

La calidad y la diversidad del equipo y la apertura para compartir y co-crear conocimientos, experiencias y datos existentes ha sido un gran activo que constituye una parte importante para lograr los resultados esperados de Clima-LoCa.